Con esta entrega llegamos al final de la crónica de Kátsica Mayoral sobre nuestros andares por los Altos de Chiapas, una más de nuestras aventuras por nuestro México adorado.

En Huixtán nos recibió la señora Manuela Álvarez Bolom, quien nos cautivó por la belleza de su vestimenta, ataviada con dos grandes listones con moños en sus trenzas.

Manuela desarrolla el telar de cintura, el bordado a mano tradicional de Huixtán, que se caracteriza por grandes flores rellenas de color. También aplica el bordado con máquina de pedal y elabora blusas, rebozos, enredos y fajas.

Ella produce todo con su familia, en total son 6, entre ellas su nuera Ángeles, una joven que ya está contribuyendo a mantener la tradición textil de esta comunidad tzotzil.

OXCHUC

Fue un poco difícil dar con el camino a Oxchuc pero al andar buscando por la carretera, encontramos una casa donde a lo lejos se veía a una mujer tejiendo el telar, nos paramos y pudimos conocer de cerca su trabajo, platicar con ella y con su esposo.

Al llegar a Oxchuc nos tocó la suerte de que era día de tianguis, por lo cual la calle estaba repleta de puestos de fruta, comida y gente local. Justo donde nos bajamos estaba el lugar donde vendían algunos huipiles y conocimos a sus artesanas. Sus diseños se caracterizan por figuras cuadradas o rectangulares de colores rosas, morados y rojos.

La iglesia antigua sobre la escenografía de la montaña nos dio la despedida al salir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *