Virginia es una mujer tzotzil que conocimos en el Festival Anual de Textiles y que ha tenido una historia bastante admirable. Nos recibió en su casa, en una población cercana a Chenalhó, que se llama Chixiltón.

Ahí se encontraba su hija, quien también hace textiles con ella, lo cual les permite subsistir, ya que Virginia es madre soltera. Al llegar a su linda casa rodeada del bosque tropical chiapaneco, con aroma a leña y el sonido de los pollos, nos sentamos en unas pequeñas sillas de madera, al lado de una cama, una mesa y el telar.

Virginia, además de mostrarnos cómo trabaja el telar de cintura y las piezas que había elaborado, nos contó con afán de desahogo y solicitud apoyo, que había sido golpeada casi hasta la muerte porque una persona de su pueblo la mandó asesinar. Ella sobrevivió a pesar de haber tenido heridas graves en su cabeza y desde entonces ha tratado por varios medios de hacer justicia por lo que ocurrió pero el caso sigue impune.

Sin embargo, ella entretanto continúa trabajando sin parar en su hogar y en sus textiles, los cuales contrastan por su belleza, con los aspectos duros de la realidad que ha sufrido Virginia.

Admiramos mucho su fortaleza, valentía y entereza para afrontar la vida con su arte y bondad. Ella nos compartió asimismo una rica comida con tortillas de mano, lo cual nos llenó el corazón y afirmó el compromiso con todas las mujeres indígenas que son uno de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Kátsica Mayoral.

NUESTROS ANDARES POR LOS ALTOS DE CHIAPAS, JUNIO DE 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *